
Los abusos sexuales del clero propiciaron la mayor avalancha informativa que, los últimos tiempos han conocido; a alguien le interesaba que fuera así.
Todos estos hechos, por ser de la máxima gravedad fueron tratados por la Iglesia, con gran celeridad, una total transparencia y una actitud extremadamente ejemplar.
Sin embargo, la bola de bulos no ha parado de rodar. Desde entonces, se ha intentado magnificar el problema en unas proporciones muy alejadas de la realidad. Así, gracias a una manipulación bien estudiada, se mezclan hechos reales con invenciones, opiniones con impresiones aventuradas y faltas de rigor. Se difundió así, la errónea impresión de que los abusos sexuales del clero eran un fenómeno masivo, que estaban fuera de control. La estrategia era colapsar los medios con un persistente bombardeo de informaciones sesgadas, falsarias, embusteras, que nunca reflejaron la verdad.
En cualquier caso, el problema NO era una simple cuestión de unos pocos sacerdotes pederastas, que nadie ha negado; se trata de la puesta en marcha de un auténtico programa anti-católico; se buscaba a un culpable más grande y este no es otro, que la Iglesia Católica, y su cabeza de turco, se personaliza en el sacerdocio.
El ataque, se centra sobretodo en la distorsión de la identidad del sacerdote, sin olvidar (el enemigo lo tiene muy en cuenta) que... el orden sagrado es uno de los siete sacramentos de la Iglesia Católica.
Por eso, por todos los últimos ataques que vuelven una y otra vez, contra la Iglesia, hago hoy este post, en su defensa. Y lo hago con la mirada puesta en dos ejemplos sacerdotales de gran valor:
El primero de mis referentes, es un sacerdote que realiza su ALTA MISIÓN en Roma, Ciudad del Vaticano, y que ayer cumplió 85 años al servicio de la Iglesia.
En la Misa que el Papa celebró ayer en la capilla paulina del Palacio Apostólico,Benedicto XVI conmovió a los presentes con una homilía muy personal, que creo plasma la verdadera esencia sacerdotal...:
“Me encuentro ante el último tramo del recorrido de mi vida y no sé qué me espera. Sé, sin embargo, que la luz de Dios está allí, que Él ha resucitado y que su luz es más fuerte que cualquier oscuridad, sé que la bondad de Dios es más fuerte que todos los males de este mundo." Decía ayer el Papa, y continuaba... "la vida se convierte en un verdadero don, si junto a ella se puede dar también una promesa que es más fuerte que cualquier desventura que nos pueda amenazar" (Ver ENLACE)
Sin duda, ¡Otra lección magistral de este excepcional faro luminoso de la Iglesia!
El otro sacerdote, al que quiero reconocer y que también ha sido causa y efecto de este artículo, es el Obispo de Alcalá, Monseñor Juan Antonio Reig Plá.
A pesar de toda la contra que el lobby laico-homosexual ha movido hacía su persona, el Prelado anunció ayer (Ver ENLACE) que -les quiere y les perdona-:
"Los insultos y amenazas me ayudan a ser humilde. Como dijo un gran obispo torturado en la cárcel, los hombres para mí se dividen en dos grupos: los que son mis hermanos y los que todavía no saben que lo son." Dijo Monseñor Reig.-Plá, pero también añadió, que "NUNCA dejará de anunciar la verdad a los fieles".
En estas dos personas, se ejemplifica perfectamente el sacerdocio católico.
El sacerdote no es un simple funcionario religioso, ni si quiera es un hombre autorizado a llevar a cabo cierto tipo de actividades eclesiásticas.
Un sacerdote católico es una representación viva del eterno sacerdocio de Jesucristo. Hace que Cristo esté presente en la Iglesia de una forma muy particular. Pero también, un sacerdote es un hombre como nosotros, vulnerable y mortal; sin embargo, el sacerdote por su Ministerio, tiene una dignidad especial que hoy, incluso los católicos, deberíamos reconocer más, respetar más, honrar más y agradecer su servicio y dedicación con mucha más frecuencia. Yo desde aquí, eso pretendo hacer, eso quiero propagar.
Madre de los Sacerdotes, Reina de los confesores, Ruega por ellos.
Gracias SEÑOR, por tus fieles sacerdotes.
Gracias SEÑOR, por tus fieles sacerdotes.
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Atención a este vídeo, es de los imperdibles, y si puedes... hasta de los "difundibles"...
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